Ley de influencers en España: qué etiquetar y qué guardar
La ley de influencers en España, desarrollada por el Real Decreto 444/2024, obliga a etiquetar con claridad cualquier contenido publicitario y, si superas ciertos umbrales de ingresos y audiencia, a registrarte como "usuario de especial relevancia" ante la CNMC. Da igual que factures poco o mucho: si haces contenido comercial en redes sociales en España, ya estás sujeto como mínimo a la Ley General de Publicidad, que exige identificar cualquier colaboración pagada. Aquí te contamos quién debe cumplir cada obligación y qué documentación conviene guardar para no llevarte un susto.
¿Quién debe registrarse como "usuario de especial relevancia"?
El Real Decreto 444/2024 solo te obliga a inscribirte en el Registro Estatal de Prestadores de Servicio de Comunicación Audiovisual si cumples, a la vez, varios requisitos: ingresos brutos iguales o superiores a 300.000 euros al año derivados de tu actividad, al menos un millón de seguidores en una sola plataforma de vídeo (o dos millones sumando todas) y un mínimo de 24 vídeos publicados en el último año. Si no llegas a esas cifras, no eres "usuario de especial relevancia" — pero eso no te libera del resto de obligaciones.
El etiquetado de publicidad afecta a todos, no solo a los grandes
Aquí está el matiz que muchos creators pasan por alto: la obligación de etiquetar publicidad no depende de tus seguidores. Cualquier creator que cobre o reciba productos a cambio de publicar debe indicar claramente cuándo un contenido es publicidad, identificar con quién colabora y etiquetar también reposts, stories y menciones, no solo la publicación original. Si usas voces o imágenes generadas con IA en contenido patrocinado, también debes avisarlo de forma expresa. La CNMC puede actuar aunque no llegues a los umbrales del registro, si detecta publicidad engañosa, colaboraciones ocultas o contenido dirigido a menores sin las garantías exigidas.
Qué guardar como prueba de cada colaboración
La norma pide expresamente conservar los contratos y las pruebas de las campañas — algo que en la práctica significa tener organizados, por cada colaboración: el contrato o acuerdo con la marca, el brief de campaña recibido, las capturas o enlaces del contenido publicado y la factura correspondiente. Cuantas más marcas gestiones a la vez, más fácil es perder el rastro de algo — y es justo lo que revisa la CNMC si abre una investigación. Tener esto centralizado en una sola herramienta, en lugar de repartido entre WhatsApp, el correo y una hoja de cálculo, es la diferencia entre resolver una consulta en cinco minutos o pasar una tarde entera buscando papeles.
Multas si no cumples
Las sanciones para quienes sí entran en la categoría de usuario de especial relevancia pueden llegar hasta 1,5 millones de euros en los casos más graves. Para el resto de creators, aunque las cuantías bajo la Ley General de Publicidad son menores, la exposición ha crecido: el Reglamento europeo de Servicios Digitales obliga a las grandes plataformas a publicar registros de la publicidad mostrada con la identidad del anunciante, lo que hace mucho más fácil detectar contenido patrocinado mal etiquetado.
Cómo prepararte sin complicarte la vida
No hace falta un departamento legal para cumplir. Con centralizar en un solo sitio los contratos de colaboración, los briefs, las tareas de cada campaña y la facturación ya cubres la mayor parte de la conservación documental que pide la norma. Esto es precisamente lo que resuelve Influx para instagramers y agencias: campañas, tareas, ingresos y facturas en un mismo lugar, listos para consultar si algún día hace falta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la ley de influencers en España? Es el nombre popular del Real Decreto 444/2024, que desarrolla la Ley General de Comunicación Audiovisual y regula a los creadores de contenido con ingresos y audiencia relevantes como "usuarios de especial relevancia", equiparándolos en obligaciones a los medios audiovisuales tradicionales.
¿Los micro y nano influencers deben etiquetar sus colaboraciones aunque no lleguen a esos umbrales? Sí. La obligación de identificar la publicidad viene de la Ley General de Publicidad y aplica a cualquier creator que reciba pago o producto a cambio de contenido, sin importar el tamaño de su audiencia.
¿Qué pasa si etiqueto mal un contenido patrocinado? Puedes enfrentarte a sanciones que, para usuarios de especial relevancia, alcanzan hasta 1,5 millones de euros en los casos graves; para el resto de creators, las multas dependen de la Ley General de Publicidad y de competencia desleal, pero son igualmente reales.
¿Qué documentos debo conservar como prueba de una colaboración con una marca? Como mínimo, el contrato o acuerdo, el brief de campaña, las capturas o enlaces del contenido publicado y la factura emitida. Guardarlos organizados por campaña te protege ante cualquier revisión.