Volver al glosario

Contrato de Colaboración con Marcas

Un contrato de colaboración es el acuerdo formal entre un creator y una marca que regula por escrito las condiciones de una campaña, más allá de lo que se comenta por email o DM. Aunque muchas colaboraciones pequeñas se cierran de forma informal, tener un contrato firmado protege a ambas partes ante cualquier malentendido o incumplimiento.

Cláusulas que no deberían faltar

  • Entregables y plazos: qué contenido exacto se entrega y cuándo (normalmente remite al brief como anexo).
  • Compensación: importe, forma de pago y plazo de facturación.
  • Derechos de uso del contenido: si la marca puede reutilizarlo en su publicidad pagada (whitelisting) y durante cuánto tiempo.
  • Exclusividad: si el creator no puede trabajar con marcas de la competencia, y durante qué periodo.
  • Etiquetado publicitario: obligación de marcar el contenido como publicidad según la normativa aplicable.
  • Condiciones de cancelación: qué ocurre si alguna de las partes cancela la campaña ya iniciada.

Por qué conviene formalizarlo siempre

Un contrato claro evita dos de los conflictos más frecuentes del sector: marcas que reutilizan contenido sin haber pagado por esos derechos, y creators a los que no se les paga en plazo tras entregar el contenido. Además, disponer de un contrato y una factura asociados a cada colaboración es también lo que permite declarar correctamente los ingresos — parte de la fiscalidad como creador de contenido que muchas veces se pasa por alto al empezar.